Si buscas unas gafas que no sientas que llevas puestas y que te duren muchos años, este es el material definitivo.
A diferencia del acero o el metal común, el titanio ofrece una combinación única de ligereza extrema y resistencia industrial es el mismo material que se usa en naves espaciales e implantes médicos.
Ligereza “Invisble”: Es hasta un 40-50% más ligero que el acero inoxidable. Es ideal si tienes una graduación alta y quieres compensar el peso de los cristales, o si simplemente odias las marcas que dejan las gafas en la nariz.
Resistencia a la Corrosión: El titanio no se oxida ni se deteriora con el sudor, la humedad o el salitre del mar. Mantienen su brillo y acabado como nuevos por años.
100% Hipoalergénico: Es el material más seguro para personas con alergias severas a los metales (como la alergia al níquel), ya que es totalmente compatible con la piel humana.
Memoria y Flexibilidad: Dependiendo del tipo, pueden ser extremadamente flexibles sin llegar a romperse, recuperando su forma original tras un golpe o un doblez accidental.
